A ti mujer
A ti, que luchaste durante siglos para no ser la sombra invisible de nadie; que zurcías calcetines para guardar monedas y pegabas parches en pantalones rotos; que estirabas cuatro pesetas para poder llegar a fin de mes.
Que levantabas el alba ordenando ropas y lo cerrabas con una sonrisa paciente, que hacías pucheros con dos avíos para comer cinco.
A ti, que dejaste de ser la huella de nadie para levantar el muro de tu independencia;
que huiste del miedo y construiste tu voz propia.
Que llenaste universidades para mostrar inteligencia y talento, constancia y esfuerzo; que inventaste el tiempo para trabajar y sacar tus hijos adelante; que sacas fuerzas como nadie, que eres bastón y guía, faro de mar y estrella de noche
A ti, mujer, a ti, «que has bailado la vida con dos corazones y respirado con cuatro pulmones»; que has cambiado el negro para pintar paisajes de colores; que has dicho basta a la injusticia y te has convertido en protagonista; que eres aire, brisa, huracán y tormenta…
A ti, mujer, mi admiración y mi respeto.